Medio Informativo
Antes de los 30, tenemos iniciativa. Después, somos más influyentes.
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Juventud, divino tesoro… ¿O no…? Como siempre, el paso de los años nos aleja de un tipo de habilidades, puntos de vista o capacidades, pero nos acerca a otros. Y esto también pasa en los empleos. Cada franja de edad cuenta con unos puntos fuertes determinados. Y lo mejor de todo, es ver cómo conviven y comparten formas de trabajar “los de primaria” y “los de secundaria”.
Porque en una empresa encontramos personas no sólo con diferente edad, sino con diferente formación y experiencia, objetivos y motivaciones. Un test online de Expansión y Empleo ha dado como resultado una serie de atributos profesionales que caracterizan a los menores de treinta años y al resto. ¿En qué “lado” os encontráis? ¿Os sentís identificados con las cualidades propias de vuestra edad? ¿O es todo cuestión de personalidad y actitud?
Por ejemplo: eso implica, con el avance de las tecnologías de la información y la comunicación, estar en contacto tanto con compañeros de empresa, como con colaboradores del sector, compañeros de estudios, profesionales, etc. En ocasiones anteriores hemos hablado de la importancia del networking, de relacionarte en Internet y con personas que te ayuden a potenciar tu red de contactos profesional.
Es una de las habilidades que comparten los mayores y menores de 30 años. Los jóvenes, como una manera de comunicarse en medios tecnológicos. Los mayores, no lo ven tanto como una habilidad con objetivos concretos, sino como el desarrollo de su capacidad de relación y comunicación con las personas.
Otras inquietudes compartidas son mejorar los métodos para trabajar en equipo, compartir experiencias, maneras de colaborar, nuevas estrategias, y seguir al día en cuanto a formación, ya bien sea ampliando conocimientos o reciclándose. Y es que en el fondo un grupo de edad influencia en el otro, y lo importante es cooperar para alcanzar los objetivos marcados.