Medio Informativo
Fue para la tapa de una importante revista española, por la que cobró 60.000 euros. La política salió como Dios la trajo al mundo y la edición se agotó en pocas horas
A primera hora de la mañana del lunes la revista se había agotado en todos los quioscos del municipio, que tienen cientos de encargos de vecinos interesados en ver las fotos de su concejala de Economía, que se confesó en enero como "una mujer de izquierdas" que no seguiría en política.
Ésta es la segunda aparición en prensa de María Dolores Jiménez, de 35 años e ingeniera agrónoma, que participa en la segunda edición del concurso convocado por la revista 'Lepe Urbana' para elegir los rostros más bellos de la localidad. La publicación expone un candidato masculino y una femenina mensualmente, de los que un jurado elegirá al año un ganador que se alzará, entre otros premios, con 500 euros.Por la cantidad de lectores que clickearon el desnudo de Dolores queda claro que su desnudo atrae. Pero también atrae dudas. Ella tiene 35 años y su desnudo parece naturalmente joven. Pero también es concejala del Partido Popular, opositor al socialismo y del conservador ex presidente José María Aznar. Se desnudó en la revista cultural Lepe urbana, en la sección “Miss Lepe Urbana” en la que su foto participa de un concurso para elegir a la mujer más linda (¿espejito, espejito?) de Huelva por un premio de 500 euros (¿monederito, monederito?). Las preguntas se desnudan solas: ¿Una mujer tiene derecho a desnudarse porque su cuerpo es suyo y sus deseos, como el de desnudarse, también? ¿Las mujeres políticas siempre son vistas, elogiadas o criticadas por lo que se ponen o sacan y, entonces, la mayor igualdad se conseguirá cuando se deje de criticar a las mujeres por su imagen? ¿O, por el contrario, si Dolores se hizo más famosa por su desnudo, el cuerpo sigue siendo el arma que deja a una mujer por encima de otra por ser más delgada o tener mejor cola? ¿Hacer política mostrando el cuerpo es hacer uso de lo que los varones quieran aunque el fin justifique el desnudo?
“Una mujer política es noticia por cómo está vestida, por sus extensiones de pelo o sus cirugías o porque da la teta en público. Estas actitudes nos denigran porque pasamos a ser parte de la ‘naturaleza’: puro cuerpo, sin intelecto. Pero difícilmente podamos cambiar esta situación si nos ‘autoexplotamos’”, critica Monique Altschul, directora ejecutiva de la Fundación Mujeres en Igualdad. Ella continúa: “Creo en el derecho de la mujer en hacer lo que quiera con su cuerpo, pero cuando se es figura pública y se quiere ser reconocida como política, las responsabilidades son otras. Un ejemplo para mí sería Ségolène Royal (candidata socialista a la presidencia de Francia): atractiva, encantadora pero asumiendo plenamente la seriedad del rol que le tocará (esperemos) desempeñar”.
Dora Barrancos, directora del Instituto Interdisciplinario de Estudios de Género de la UBA, es menos tajante pero también señala el filo de convertir el cuerpo en show. “Hay aspectos muchos más importantes que esta conducta del desnudo que habría que evaluar: si la funcionaria ha dedicado esfuerzos, energía y convicción para mejorar la condición de las mujeres o si, por el contrario, no ha mostrado ningún interés o, peor aún, ha intervenido con medidas efectivamente regresivas. No hay nada censurable en lo que hizo. Pero cuando alguien se exhibe desnuda sabe a qué atenerse y que la opinión generalizada recaerá en su físico y no en la calidad de su mente. Eso siempre es un riesgo”.
A Dolores los riesgos no la afectaron demasiado. Dijo que hizo las fotos por “provocación” y que es un asunto “estrictamente personal” (aunque que su popularidad creció, creció). Pero sus opositoras tampoco la criticaron (las ministras socialistas del gobierno de José Luis Zapatero ya habían sido criticadas por mostrarse de trajecito blanco en Vogue así que prefirieron mostrarse solidarias con su congénere sin trajecito ni nada). La secretaria general del PSOE en Lepe, María Bella Martín, alabó a su contrincante: “Se trata de fotos bonitas, bien hechas y con mucho gusto”. Y Manuel Jesús González del Partido Andalucista la piropeó: “Está guapísima”.