Muchos fans ya le señalaban como el culpable de la muerte del Rey del Pop. Incluso LaToya Jackson le acusó públicamente de haber asesinado a su hermano. En realidad, la tradición de un médico personal es típica de las estrellas que quieren controlar el ritmo frenético que impone el show bussiness. Si no ¿cómo es posible la cantidad de medicamentos que tenían en sus mesillas de noche Elvis Presley, Heath Ledger o Brittany Murphy?
Según acaba de explicar la fiscalía de Los Ángeles, en pocas semanas se presentarán cargos contra el doctor de Jackson, Conrad Murray, probablemente por homicidio involuntario. Murray reconoció en varias ocasiones, ante la Policía, que había inyectado más de una vez el medicamento Propofol al cantante. Jacko era adicto y se rumorea que el médico intentó ocultar en su historial que había ingerido dicho medicamento. Diga lo que diga la sentencia, queda claro que en Hollywood a los médicos les cuesta decir que no a cualquier figura del cine o la música.