Medio Informativo
¿Practicar sus discursos durante horas ante el espejo del baño? ¿Hablar demasiado sobre política exterior durante la cena?
No; la primera dama Michelle Obama dijo el viernes que es su juego de tenis. Cuando ellos juegan, el mandatario suele ganar.
"Me derrota con bastante frecuencia", comentó en el programa "The Jay Leno Show" de la cadena de televisión NBC, en una conexión vía satélite desde la Casa Blanca. "Eso llega a ser bastante molesto".
El programa fue grabado para transmitirse el viernes por la noche.
Durante la entrevista, Leno presionó a Michelle Obama para hablar sobre los defectos de su esposo. Inicialmente ella dijo que no tenía ninguno, con socarronería.
"El es perfecto", dijo, con evidente sarcasmo.
Después lo soltó: Son sus contiendas en la cancha de tenis las que la irritan.
También parece que Bo, el perro de los Obama, está viviendo como un rey. La primera dama contó que el perro presidencial celebró a principios del mes su primer cumpleaños con una fiesta en el Jardín de Rosas de la Casa Blanca.
Bo, un spaniel portugués, devoró un pastel con forma de casa de perro hecho con carne de ternera.
"Tuvimos una celebración realmente simpática", dijo la primera dama a Leno. "Llevamos sombreros de fiesta", agregó.
Michelle Obama señaló a Leno que había secretos de la Casa Blanca que nunca revelaría y se negó a decir de qué se disfrazarán sus hijas Malia y Sasha para la Noche de Brujas.
"Necesitas permiso de seguridad para eso", indicó.
Leno también quiso saber qué le susurra a su esposo después de sus discursos.
"Usualmente le preguntó si sacó la basura", respondió.